ASHEBORO — (Izquierda) El coro parroquial de la Iglesia San José de Asheboro acompañó la celebración de la Misa y la procesión en los exteriores del templo.
(Derecha) El padre Philip Kollithanath y su grupo de servidores del altar. El pequeño templo lució a su máxima capacidad durante la Misa de Domingo de Ramos.
— Fotos Por Cesar hurtado | Catholic News Herald

La liturgia del Jueves Santo es una invitación a profundizar concretamente en el misterio de la Pasión de Cristo, ya que quien desee seguirle tiene que sentarse a su mesa y, con máximo recogimiento, ser espectador de todo lo que aconteció 'en la noche en que iban a entregarlo'.