diofav 23

Catholic News Herald

Serving Christ and Connecting Catholics in Western North Carolina
Pin It

012126 pope waiving smiling sliderPapa León XIV dijo que Dios se revela a través de la humanidad de Jesús, no solo a través de un “canal de transmisión de verdades intelectuales”. Es a través de la vida, muerte y resurrección de Jesús que uno puede llegar a conocer a Dios.

El Papa León continuó su serie de catequesis relacionadas con el Concilio Vaticano II durante su audiencia general del 21 de enero, revisitando la Constitución dogmática “Dei Verbum”, la enseñanza de la Iglesia sobre la revelación divina.

Al conocer a Jesús, dijo el Papa, podemos entrar en relación con Dios como sus hijos adoptivos, lo cual se reveló a través de la humanidad de Jesús.

“Para conocer a Dios en Cristo debemos acoger su humanidad integral: la verdad de Dios no se revela plenamente cuando se le quita algo a lo humano, así como la integridad de la humanidad de Jesús no disminuye la plenitud del don divino”, dijo. “Es la humanidad integral de Jesús la que nos revela la verdad del Padre”.

Continuó diciendo que, al hacerse hombre, Jesús “nace, sana, enseña, sufre, muere, resucita y permanece entre nosotros. Por eso, para honrar la grandeza de la encarnación, no basta con considerar a Jesús como el canal de transmisión de verdades intelectuales”.

Dios se comunica con nosotros, dijo el Papa, y al mismo tiempo, Jesús es la Palabra de Dios encarnada. A través de esta forma corporal, se revela la verdad de Dios.

“Jesucristo es el lugar en el cual reconocemos la verdad de Dios Padre, mientras nos descubrimos conocidos por él como hijos en el Hijo, llamados al mismo destino de la vida plena”, dijo.

Para concluir, el Papa León dijo: “Hermanos y hermanas, siguiendo hasta el final el camino de Jesús llegamos a la certeza de que nada podrá separarnos del amor de Dios”.

El día anterior, el papa León dijo que amar al prójimo está al alcance de todos en su mensaje con motivo de la 34. Jornada Mundial del Enfermo.

“El dolor que nos mueve a la compasión no es el dolor de un extraño; es el dolor de un miembro de nuestro propio cuerpo, al que Cristo, nuestra cabeza, nos manda atender por el bien de todos”, escribió el papa.

El mensaje se centra en la importancia de: “encontrarse y escuchar a los demás; dejarse conmover por la compasión; y amar a Dios mediante acciones concretas de solidaridad con los demás”.