CHARLOTTE — Del 15 de septiembre al 15 de octubre se celebra oficialmente el Mes de la Herencia Hispana en los Estados Unidos, una conmemoración reconocida a nivel federal desde 1988. La fecha de inicio no es coincidencia: el 15 de septiembre marca el aniversario de independencia de varios países latinoamericanos, entre ellos Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Poco después celebran también México y Chile.
Este mes rinde homenaje a la riqueza cultural y las contribuciones históricas de los latinos en los Estados Unidos.
Durante la última semana, diversas comunidades en la diócesis se han reunido para celebrar esta herencia a través de festividades culturales en sus parroquias. Estas celebraciones no solo reconocen la importancia del mes, sino que también impulsan el crecimiento de los ministerios hispanos en sus respectivas comunidades de fe.
Tal fue el caso en la parroquia Santa María en Greensboro, que celebró el 14 de septiembre, y Divino Redentor en Boonville, donde el evento se realizó el 20 de septiembre.
Por su parte, en Charlotte, la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, que organiza una de las celebraciones más grandes de la diócesis durante este mes, llevó a cabo su tradicional “Gran Kermés Familiar” el pasado 21 de septiembre. El evento reunió a latinos de varios países con una jornada llena de música, bailes folklóricos, comida típica y actividades para toda la familia.
Según los organizadores, desde las 5 de la mañana comenzaron a llegar los voluntarios para preparar los juegos, el escenario, los puestos de actividades y, sin duda, lo más esperado por muchos: la comida.
La oferta culinaria fue tan diversa como tacos, pupusas, flautas, quesadillas, ceviche y, como novedad este año, sushi. Ya para las 9 de la mañana comenzaron a llegar las multitudes, recibidas con sonrisas por más de 1,200 voluntarios, todo bajo un sol radiante.
Las misas celebradas durante el día también estuvieron completamente llenas, al punto de que muchos feligreses debieron seguir la celebración desde fuera.
Esteban Chávez, feligrés desde hace 18 años y organizador principal de la Gran Kermés, explicó que el evento busca fortalecer la convivencia entre los distintos ministerios de la parroquia, así como dar la bienvenida a quienes visitan por primera vez.
“A simple vista se nota cómo esto crea un sentido de comunidad,” comentó Chávez. “Queremos que todos vivan un pedacito de su país aquí.”
Elizabeth López, mexicana que lleva 35 años viviendo en Estados Unidos, asistió por primera vez al evento y quedó fascinada con los bailes folklóricos presentados por grupos juveniles en el escenario.
“Me encanta cantar, y para mí es algo tan lindo poder disfrutar de algo así,” dijo López.
Según los organizadores de los festejos, las ganancias se destinan a apoyar a las parroquias.
El Mes de la Herencia Hispana es más que una celebración; es un momento para reconocer y valorar la rica diversidad, cultura y aportaciones de la comunidad latina, que representa aproximadamente la mitad de la población de la Diócesis de Charlotte.
— Brian Segovia
























