CHARLOTTE — “Lo mejor de ambos mundos” es la expresión que utiliza Elizabeth Jenkins, la nueva directora de la Escuela Católica Nuestra Señora de la Asunción, para describir su crianza cubano-estadounidense. Nacida en Miami de padres cubanos, Jenkins creció hablando inglés y español, y recuerda una experiencia multicultural desde muy temprana edad.
“Crecimos con algunas costumbres americanas, pero muchas costumbres cubanas”, indicó Jenkins. “Es algo que considero importante en mi formación.”
Desde joven, esta educadora hispana supo que su vocación era servir y enseñar. A los 16 años comenzó a trabajar en una guardería después de clases, una experiencia que marcó el inicio de su pasión por la educación.
Su compromiso la llevó a obtener una licenciatura en Educación Primaria y, más tarde, una maestría en Educación Especial, formación que le permitió iniciar su carrera docente impartiendo clases desde kindergarten hasta quinto grado, así como también de educación especial en los niveles K–8.
En 2007 se mudó a Charlotte, donde se integró al sistema escolar público de Charlotte-Mecklenburg (CMS), dedicando 14 años al desarrollo académico de sus estudiantes.
En 2021 asumió el cargo de subdirectora en la Escuela Católica San Gabriel, experiencia que la preparó para su siguiente paso profesional: el 1ro. de julio de este año asumió la dirección de la Escuela Católica Nuestra Señora de la Asunción.
“Creo que Dios me puso aquí por una razón. Me voy a concentrar en lo de hoy, en este curso escolar y en conocer a los niños y a las familias”, comentó Jenkins.
La escuela está atravesando cambios significativos debido a su creciente diversidad estudiantil y al notable aumento en la matrícula. Mientras el año pasado contaba con 213 alumnos, para el ciclo escolar 2025–2026 esa cifra se ha elevado a 244. El superintendente del sistema escolar católico de la Diócesis de Charlotte, Greg Monroe, ha señalado que la institución ha experimentado una transformación en los últimos años a causa del crecimiento demográfico de la región.
“Nuestra región está creciendo,” explica Monroe. “A medida que la gente se traslada aquí, busca escuelas vibrantes y dinámicas, y nos enorgullece decir que Nuestra Señora de la Asunción es una de esas instituciones de primer nivel.”
Jenkins menciona que su experiencia enseñando en escuelas con instrucción multilingüe, como Collinswood Language Academy en CMS, le ayudó a entender la importancia de respetar las culturas y costumbres globales. Y es precisamente el reconocimiento de estudiantes con orígenes diversos lo que, para ella, será primordial en esta nueva etapa para la escuela.
“Yo noté la importancia de que los niños puedan hablar dos idiomas, y de reconocer su propia cultura,” dijo Jenkins.
“En una escuela donde muchos estudiantes hablan distintos idiomas en casa, el hecho de que ella hable más de uno es, sin duda, un gran valor añadido,” señaló Greg Monroe.
Jenkins también destaca cómo su conocimiento del español ha abierto puertas con las familias. Comenta que varios padres hispanos que han acudido a la escuela se sienten visiblemente aliviados cuando descubren que ella habla su idioma. Con esa cercanía cultural, Jenkins inicia el nuevo año escolar lista para guiar con fe y compromiso.
“La felicidad que muestran en sus caras es algo que para mí es fundamental,” dijo Jenkins. “Yo de verdad pienso que cuando una familia siente esa conexión cultural, la experiencia de los niños y de los padres se vuelve mucho más significativa.”
— Brian Segovia

