THOMASVILLE — La parroquia Nuestra Señora de los Caminos celebró el pasado domingo la solemnidad de Corpus Christi con un animado festival lleno de fe, tradición y comunidad.
Durante la tercera misa dominical, celebrada al mediodía, un numeroso grupo de adoradores nocturnos, vestidos de blanco y portando brillantes medallas doradas, se ubicó en los bancos más cercanos al altar. Fueron reconocidos por el párroco, padre Gabriel Carvajal-Salazar, quien destacó la labor que realizan y señaló que son “privilegiados”, aunque también sobre ellos recae “una gran responsabilidad”.
En su homilía, el padre Carvajal resaltó la importancia de los padres de familia en la transmisión de la fe católica. “¿Tenemos miedo de mostrar que somos católicos? Si no es así, ¿por qué escondemos nuestros crucifijos, no rezamos ni cantamos en misa, ni bendecimos los alimentos antes de comer? ¿Será también que realmente creemos que Jesús está en la Eucaristía?”, cuestionó.
Relacionando la festividad con la lectura del Evangelio del día, que narra el milagro de la multiplicación de los panes, explicó que “Jesús continúa entregándose a través de los siete sacramentos, y gracias a los doce cestos con restos recogidos por sus apóstoles”.
Concluyó afirmando que Jesucristo nos prometió estar con nosotros “hasta el fin del mundo”.
Posteriormente, cientos de fieles participaron en la procesión del Santísimo Sacramento, que recorrió las instalaciones de la parroquia y culminó con una bendición impartida por el padre Carvajal desde el monumental crucifijo situado frente a la entrada principal de la iglesia.
El festival también ofreció un nuevo espacio de convivencia, donde se instalaron puestos de comida salvadoreña y mexicana. La fiesta incluyó paseos a caballo y presentaciones musicales a cargo de talentos locales.
— César Hurtado















