CONCORD — Por primera vez en los condados de Cabarrus, Rowan y Stanly, hispanos recibieron un taller dedicado al vínculo entre la salud mental y la fe, por parte de la sede de Concord de la “Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales,” mejor conocida por sus siglas en inglés, NAMI.
En las instalaciones multiusos de la parroquia St. James the Greater, 82 personas, desde niños hasta ancianos, recibieron durante dos días, el 21 y 22 de agosto, charlas y actividades sobre el bienestar emocional, la importancia de buscar apoyo y cómo la fe y la comunidad pueden ser fuentes de esperanza.
En la conferencia, llamada “Esperanza, Fe y Comunidad: Caminos hacia la Sanación,” los participantes fueron dirigidos por un grupo de nueve voluntarias, de las cuales cinco asisten a las parroquias San José en Kannapolis o St. James the Greater en Concord. Los participantes también recibieron un desayuno casero, tuvieron acceso a una feria de recursos y escucharon presentaciones de expertas en salud mental, incluyendo a la terapista Irania Macias quien realizó ejercicios que ayudaron al grupo a expresar sus sentimientos en ese momento y en diferentes situaciones personales. Allí analizaron las heridas que cada persona podría tener y cómo pueden empezar a tomar acciones en sus vidas para aceptar las cosas de su pasado.
En la sesión del viernes y el sábado, el padre redentorista Brian Vaccaro, vicario parroquial de St. James the Greater, ofreció una oración y dio la bienvenida al grupo. Además, dio una presentación el sábado en la que habló sobre la cómo la iglesia puede ser un lugar de sanación que va de la mano con los expertos en salud mental.

Por otro lado, el sábado tuvieron un panel de líderes de fe, quienes hablaron sobre cómo la Iglesia puede ser un lugar de sanación. También hubo talleres para personas de diferentes edades relacionados con la salud mental y, finalmente, una celebración que incluyó una danza folclórica mexicana realizada por un grupo de jóvenes de St. James.
“No quedó ni un ojo seco,” dijo Rosa González, coordinadora del evento de NAMI. “Esto les hace que se abran a conversaciones en un ambiente no tóxico.”
NAMI es una de las principales organizaciones de salud mental en el país, con sedes locales en muchos de los 100 condados del estado. La organización se enfoca en educar y defender a las personas y familias afectadas por enfermedades mentales. A la misma vez, la organización sin fines de lucro busca terminar con el estigma negativo que recibe la salud mental en una variedad de comunidades.
Ellos tienen programas educativos, grupos de apoyo, recursos y orientación para encontrar ayuda. La conferencia para la comunidad hispana es la primera que se realiza en el estado bajo el tema “Esperanza, Fe y Comunidad.” Las nueve mujeres que fueron voluntarias para este programa piloto en el condado de Cabarrus tuvieron que trabajar juntas durante meses para solicitar una subvención de $2,500 de NAMI bajo su programa llamado FaithNet, para poder realizar el evento. La Coordinadora Hispana de NAMI en Cabarrus Rosa González quien organizó la conferencia dice que ella vio una gran necesidad de recursos para enfermedades mentales en la iglesia.

“Yo entré a NAMI después de la pandemia de COVID-19 porque vimos aquí mucha necesidad de ayuda para la salud mental,” dijo Rosa González. “Había muchas personas que tenían pensamientos suicidas.”
La conferencia tuvo una respuesta muy positiva por parte de la comunidad. Muchos pudieron sentir una conexión muy fuerte con el contenido de la conferencia y pudieron descubrir muchas cosas de ellos mismos.
La voluntaria de NAMI y servidora de la parroquia St. James the Greater, Diana Jaqueline Isabel Aguilár, estuvo asistiendo a los líderes de las charlas y dio su testimonio sobre la salud mental al grupo. Ella dice que para sanar hay que seguir orando y también hablar con otras personas sobre nuestros sentimientos.
“Empieza con miedo, pero Dios te va dando las herramientas y te une con personas para poder encontrar esa sanación,” dijo la voluntaria de NAMI, Diana Aguilár. “En la depresión, con oración, Dios te sigue hablando. Hay que combatir el estigma con la empatía.”
Según Rosa González, coordinadora de NAMI en Cabarrus, el evento fue exitoso porque ven cómo esto les abre la puerta al futuro.
“Creo que nos fue bien porque hicimos una buena conexión con los padres de la iglesia,” dijo Rosa González.
— Brian Segovia
